sábado, 19 de septiembre de 2015

Falseando ando!

No hay duda alguna del poder creativo del lenguaje, a partir de la creación de códigos lingüísticos se ha dado origen a diferentes instituciones, no podía concebirse el concepto de estado, hasta que se construyó una palabra para denotar la unión de personas que haciendo parte de un mismo territorio comparten idioma, cultura y un mismo orden política. No podría decirse que existían las matemáticas hasta que éstas no fueron objeto de estudio y nombradas como tal. No es ese el caso de las cosas que tienen existencia en sí mismas, esto es, aún antes que se considerará el término ser humano, ya el hombre y la mujer existían y fue su necesidad social la que les llevó a nombrar aquello que ya existía.
Una de las más grandes dificultades al momento de determinar si Dios hace parte del primer o segundo grupo reside en que no pertenece a las cosas que vemos con nuestros ojos, pero mal haríamos en pensar que aquello que no se ve no existe, pues de ser así los derechos humanos no existirían, ni el pensamiento científico, no existiría el amor ni el odio, ni mucho menos el aire, porque ninguno de ellos es susceptible a nuestros ojos.

Desde los inicios de los tiempos el ser humano ha querido dar explicación a sucesos que no conoce, específicamente el origen de la vida, porque dentro de una inmensa cantidad de estudios científicos y filosóficos ha podido explicarse casi todo, la evolución de las especies, el surgimiento del big bang, entre otros, pero aún siento que quedan varios eslabones que no encajan dentro de la gran cadena de la razón. Qué impulsó el Big Bang, quién fue el autor de la primera unidad de vida por rudimentaria que fuera. Dentro de la escena son muchos los ateos y agnósticos que han aparecido, entre estos se encuentran Nietzsche quien mató a Dios, pero si le mató es porque específicamente contempló la posibilidad de la existencia de Dios, y la muerte que le propuso fue en uno de los más románticos escenarios, pues fue su amor por los hombres el que le mató.

El blog debe contener mi percepción de la vida, y es esa precisamente la que busco plasmar en éstas líneas, Dios creó al hombre y no a la inversa, porque a pesar de la evolución del pensamiento humano no hemos podido crear la vida, y no hemos podido formar nada de la nada, fuimos creados por un ser eterno que no ha tenido principio ni tendrá final, no somos eternos y no lo expreso yo, lo ha determinado la ciencia. Dice la biblia que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios y lo pienso así porque así como la palabra de Dios dio origen al la explosión primigenia y posteriormente al surgimiento de las especies que conocemos incluidos nosotros mismos; de la misma manera una palabra de nosotros puede crear o destruir, inclusive podemos llegar a negar con nuestras palabras a aquel que nos formó y tras un soplo de su aliento nos dio la vida.

Si alguien pudiese explicarme el porqué de la sincronía perfecta con que funciona el mundo, la fuerza que produjo el big bang, qué hay a diez mil años luz de la tierra y quién lo creó, por qué en éste planeta pudieron confluir todas las condiciones necesarias para la existencia de la vida, etc. Aún así no negaría la existencia de Dios, porque muy a pesar de la razón veo a Dios en cada cosa extraordinaria que sucede en el universo, veo a Dios cuando alcanzo a comprender la perfección con que fue diseñado mi cuerpo para darme vida en cada respiración. Dios no es una invención, somos hechura suya. He dicho…he falseado!

Voy a dejar esto por aquí y me retiraré lentamente... "Me aburren los ateos, siempre están hablando de Dios" Heinrich Boll...

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